La oleada de robos en los bares también llega a Ciudad Lineal

robo-bares-ciudad-lineal

Ciudad Lineal tampoco se libra de la oleada de robos en los bares. Como ha adelantado ABC, los robos en estos establecimientos, sobretodo fuera de la almendra central, es exageradamente alta. A la semana se denuncian hasta treinta sucesos. Atraidos por el dinero rápido y fácil, la Policía asegura que se trata de jóvenes veinteañeros no pertenecientes a ninguna banda organizada. Pueden llegar a asaltar tres o cuatro bares cada noche. En cada uno de ellos logran unos 500 euros. El modus operandi es muy sencillo: rompen el cristal con una piedra o una alcantarilla e, incluso, alunizan con un coche robado. Una vez dentro, en menos de cinco minutos se llevan la caja registradora y también el dinero de las tragaperras.

Este aumento en los robos de los bares ha hecho que la Jefatura Superior de Policía de Madrid haya elaborado un dispositivo especial de vigilancia. De hecho, en los últimos días se ha desarticulado un clan en la Cañada Real. A los cuatro detenidos se les considera un grupo criminal. A los presuntos autores se les imputan hasta 40 delitos, entre ellos el de robo con fuera, pertenencia a grupo criminal y sustracción de vehículo. Asimismo, también se actuó contra otro grupo, que se hizo con 7.000 euros en una noche del cajón del dinero de la máquina de tabaco y de la caa registradora. Otros dos delincuentes de algo más de veinte años fueron detenidos tras una persecución policial por la M-30 tras asaltar un bar en Usera.

Robo de coches

Los coches aparcados en los barrios de Pueblo Nuevo, Ascao y La Elipa también son objeto de los ladrones. En las últimas semanas, han sido varios los vehículos que han amanecido con los critales rotos y las puertas forzadas. Especialmente en las calles con menos tránsito, como Amos de Escalante, Gutiérrez de Cetina, Juan Boscán, Emilio Ferrari y Gregorio Donas, entre otras. Todas estas vías se encuentran entre los barrios de Pueblo Nuevo y Ascao.

El objeto de los autores de los sucesos es claro: intentar robar el coche y, si no lo consiguen, buscar algún objeto de valor. En la mayoría de los casos no se identifica a los delincuentes. La falta de testigos complica su identificación. En otras ocasiones el objetivo es la documentación de los coches. Esto se realiza para doblar otros vehículos robados para poder venderlos en el mercado negro. El destino de los turismos es variado. Los coches compactos suelen viajar a países de Europa del Este y otros de gama media a países del norte de África.

Un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.