Zozulya

La suspensión del partido Rayo Vallecano – Albacete de este pasado domingo en el descanso tras los cánticos antifascistas hacia el jugador ucraniano del Albacete Roman Zozulya fue una decisión desmedida, puesto que se ampara dentro de la libertad de expresión por parte de un grupo de aficionados rayistas que afirman lo que muchas
pruebas y datos observan sobre la afiliación del jugador albaceteño hacia la ideología
nazi-fascista.

Se podría considerar aceptable la suspensión del partido por cánticos supuestamente ofensivos, pero no hubo jamás un precedente similar que fuese causa de suspensión inmediata del partido. Han ocurrido acontecimientos en un campo de fútbol mucho más graves (hablando de España) donde se ha enaltecido el racismo, la homofobia, las amenazas de muerte, el nazismo, el fascismo, el machismo, ha habido peleas entre ultras de ambos equipos, heridos e, incluso, muertos (el caso más reciente es el de Jimmy), y LaLiga, encabezada por Javier Tebas, militante de Fuerza Nueva, votante de VOX y con simpatías hacia la extrema derecha claramente demostradas y nunca arrepentido, ha mirado siempre para otro lado. Ha mirado hacia otro lado, cierto,
pero cuando los que están en el foco son independentistas, izquierdistas o antifascistas, Tebas ha querido ser siempre inflexible y tajante hacia ellos. En muchas ocasiones hemos resaltado que es el franquismo sociológico uno de los culpables, pero esta vez es el propio Tebas el que encarna los ideales más ultras dentro de LaLiga.

No vamos a entrar muy en profundidad en la ideología de Zozulya ya que está más que claro que ha mostrado sus simpatías por el ejército ucraniano y sus paramilitares de corte fascista, su contundencia a la hora de condenar el comunismo y el separatismo prorruso, la famosa imagen de Zozulya con neonazis en el frente y en el campo, compararse con un ideólogo fascista ucraniano y su imagen señalando un marcador que ponía 14 88 (simbología nazi donde el 14 significa debemos asegurar la existencia de nuestro pueblo y un futuro para los niños blancos y el 88 es Heil Hitler). Mientras, la afición del Rayo Vallecano posee ciertas semejanzas antifascistas a la del
St. Pauli alemán, de ahí el rechazo a este jugador por todo lo que encarna y representa.

Si se hubiera demostrado que existía peligro para el jugador o el equipo albaceteño, o algún riesgo de que la seguridad del partido se viese amenazada por los cánticos antifascistas, más aún estaría justificada la suspensión. Pero en ningún momento esto se veía alterado y el partido podría haber transcurrido como en la primera
parte. Hace relativamente poco acaeció el Atlético de Madrid – FC Barcelona, en el cual al jugador culé Antoine Griezmann se le profirieron abucheos, cánticos abusivos e insultos de todo tipo, y no se suspendió el partido. Pero en otros partidos se han proferido insultos racistas a jugadores de color o extranjeros, durante muchos años los campos de fútbol se veían a nazis con banderas preconstitucionales, esvásticas y cruces gamadas campando a sus anchas e incluso patrocinados por ciertas directivas de los equipos de fútbol en cuestión. Tebas, al mando de LaLiga, ha hecho caso omiso a las amenazas a Piqué y a su familia por motivos que todos los lectores sabrán, así como a los ataques a exjugadores de equipos cuando van de visitantes al estadio del equipo al que van, se atreve a comparar a homosexuales con nazis, patrocina e impulsa que LaLiga tenga conciertos con países como Arabia Saudí que cercenan continuamente los DDHH más fundamentales, es muy tibio cuando acaecen en los estadios españoles gritos, cánticos e insultos machistas, xenófobos y racistas (otro ejemplo sería el de Dani
Alves cuando le lanzaron un plátano y comparándolo con un mono).

Tebas tuvo la oportunidad de acabar con todo esto porque viene de antes de su mandato, lógicamente. Pero no ha querido y ha tenido una doble vara de medir que es totalmente censurable y que merece ser condenada. Cierto es que cada uno tiene su ideología y pensamiento y que se deben respetar los derechos y libertades de cada uno dando igual su credo, lugar de nacimiento, pensamiento, color de piel, etc. Lo que no se puede ni debe hacer es que se esté haciendo una persecución sistemática a Bukaneros, independentistas, futbolistas y aficionados que son totalmente opuestos a la ideología y pensamiento del señor Tebas, y se sigan tolerando que los pensamientos machistas, racistas, fascistas, xenófobos, homófobos y misóginos sigan campando a sus anchas desde Primera División hasta el fútbol amateur, tanto masculino como femenino. A una árbitra asistente de un partido de fútbol modesto y menor de edad se la profirieron tales insultos y amenazas físicas tan terroríficas y aquí no se planteó parar el partido ni sancionar a nadie. Pero cuando son antifascistas los que gritan ‘puto nazi’ a Zozulya y le declaran persona non-grata a Vallecas, paren las rotativas y paren todo.

Las sanciones a Bukaneros y, probablemente, al Rayo Vallecano, serán muy duras. Pero en este país todavía no se ha sancionado a ningún colectivo ni club de fútbol por actos muchísimo más graves e intolerantes. Y aquí hay un claro culpable: Javier Tebas. Basta ya de una doble vara de medir. En el fútbol, como en toda la sociedad en general, se debe frenar la intolerancia y cualquier acto violento, entre otras cosas.

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